Es una de las preguntas fundamentales, ya que conlleva la finalización de un proceso junto a nuestro paciente y será lo que finalmente se valorara por parte del mismo.
[1] Existen distintos tipos de alta considerando distintos factores como el comportamiento del paciente, posibilidad de término del tratamiento, complicaciones, etc.
Alta terapéutica: se producirá en el momento en el que se hayan alcanzado total o parcialmente las etapas del plan de tratamiento establecido 1.
Alta derivada: cuando el paciente es derivado a otro dispositivo antes de finalizar el tratamiento, por causas familiares, sanitarias o judiciales, ajenas al paciente y al equipo. Cuando finalice esta circunstancia, el paciente podrá continuar su tratamiento en el mismo recurso o en otro si se cree conveniente 1.
Alta voluntaria: el paciente solicita el alta sin finalizar el proceso terapéutico. Consiste en el reconocimiento de su derecho a no aceptar el tratamiento prescrito, proponiéndole, en ese caso, la firma del alta voluntaria, salvo cuando exista riesgo para la salud pública a causa de razones sanitarias o cuando exista riesgo inmediato grave para la integridad física o psíquica del enfermo 1.
Alta disciplinaria: cuando el paciente, por inasistencia al tratamiento o no adherencia a él, genera que sea imposible llevar a cabo el tratamiento rehabilitador necesario 1.
Al término de nuestro tratamiento, ya sea este de tipo peridontal, operatoria, protésico o una combinación de estos, daremos idealmente a un paciente de alta cuando se ha cumplido su plan de tratamiento y se han hecho los controles necesarios que nos aseguren que la rehabilitación que hemos hecho, otorga salud, estética, bienestar y confort a nuestro paciente [2]. Ahora también debemos tener en cuenta, que la enfermedad de caries no es sinónimo de lesión de caries, pues estas últimas se producen como consecuencia de la enfermedad. Por lo tanto el que haya ausencia de lesiones a su vez no indica la ausencia de enfermedad. Esta puede estar presente estar presente aunque nosotros hayamos realizado una rehabilitación funcional, y estética de las lesiones cariosas y tejidos adyacentes 2. Similar es el caso de la enfermedad periodontal, ya que actualmente no hay un tratamiento definitivo capaz de curar la enfermedad, esto sumado a la naturaleza crónica de la enfermedad y a la incapacidad de los parámetros clínicos existentes para predecir la progresión de la enfermedad, no nos permite asegurar que el paciente se mantendrá sano o que se encuentra completamente sano al finalizar el tratamiento.
Todo esto repercute en que una vez esta dada el alta existan controles periódicos, los cuales se ajustarán al riesgo y las condiciones individuales de cada paciente.
Bibliografía