sábado, 15 de octubre de 2011

¿Cómo enfrentamos el fracaso de nuestros colegas?


Una de las cosas fundamentales es saber distinguir si el caso a analizar fue un error profesional o un fracaso por irresponsabilidad del paciente. Muchas veces puede verse un conjunto de éstas, poniendo en una situación más compleja al profesional que está analizando el caso.


En nuestro país no existen protocolos establecidos en el gremio odontológico que indiquen que conducta seguir en el caso de mala praxis. La profesión dental y los dentistas tienen la obligación de controlar la calidad de trabajo y las prácticas dentales, y reportar y referir casos de trabajos de mala calidad y prácticas no éticas. [1]


Es de suma importancia recalcar que los profesionales odontólogos se deben respeto mutuo, haciendo complejo el manejo de la mala praxis. El dentista que descubre esto podría informar al paciente acerca del trabajo mal realizado o bien ocultárselo, y por otra parte, puede contactarse con el dentista que realizó el trabajo o, posiblemente, con la sociedad dental local. (1)


Estudios realizados en otros países han detectado una disminución en la calidad de los servicios odontológicos y una pérdida de confianza por parte de los usuarios. Gran parte de los problemas están identificados a nivel de la relación médico-paciente, que se deriva de la falta de comunicación e información. [2] El profesional debe traspasar al enfermo y adecuar claramente las expectativas, siendo claros al informar el diagnóstico, el plan de tratamiento y el pronóstico. Esto evitará posibles problemas en el futuro.

Generalmente, la crítica destructiva es la primera salida al observar un fracaso de un colega, pero siempre debe irse más allá. Pensar en las condiciones que fue efectuado el tratamiento, muchas veces no el ideal por un tema económico, de tiempo y disposición del paciente (ej. Ausencias injustificadas, tratamientos inconclusos, entre otros). Entonces, al enfrentarse a un tratamiento en mal estado, se debe aconsejar al paciente, pero siempre con una visión positiva y hacia el futuro. Plantear nuevas alternativas considerando las condiciones actuales del paciente, pero sin menospreciar el trabajo anterior, enfatizando en lograr una relación odontólogo-paciente en un entorno de confianza, donde el paciente sea capaz de entender su situación actual y adecuar sus expectativas a la realidad.

Respecto a lo expuesto anteriormente me gustaría compartir un video, que invite a la discusión sobre cómo manejar la siguiente situación.

http://www.youtube.com/watch?v=IgNfuP5otJg



[1] Torres MA, Romo F. Bioética y ejercicio profesional de la Odontología. Acta Bioethica. 2006; 12 (1): 65-74.

[2] Triana J. La ética: un problema para el odontólogo. Acta Bioethica. 2006; 12 (1): 75- 80.

10 comentarios:

Paulina Gacitúa dijo...

En relación a este tema, a veces nos encontramos con tratamientos en los que a nuestro juicio, nosotros hubiéramos hecho otra cosa, pero no hay que confundirse con un tratamiento que sin duda esté malo.

Creo que un si un tratamiento no es el que nosotros hubiéramos indicado, no necesariamente irá al fracaso, ya que si igualmente está bien indicado (aunque no fuera de 1° elección), no debería tener mal pronóstico.

Sin duda, el fracaso de un tratamiento depende en gran medida de una la mala indicación.

Paulina Gacitúa dijo...

Por otra parte, hay que ser muy cautos al criticar el trabajo de otros colegas frente al paciente, ya que si lo hacemos de mala forma no sólo dejamos mal al que lo trató, sino también irá en desmedro de nuestra propia profesión.

Ariel Garrido dijo...

Yo creo que lo mas correcto al momento de evaluar un trabajo es contar con un buen respaldo, basado tanto en la buena practica personal (traducida en experiencia clinica) como en el conocimiento cientifico disponible

Paulina Gacitúa dijo...

De ahi que la experiencia clínica y el conocimiento, mientras más abundantes son, más preciso es el plan de tratamiento y el pronóstico mejora.

Sebastian dijo...

Mi opinión es que es muy importante no culpar de antemano al colega que realizó el tratamiento, en caso de que se produzca un fracaso, ya que muchas veces estos se producen producto de irresponsabilidades de los pacientes o porque las condiciones en que se realizo el tratamiento no fueron las adecuadas

Sebastian dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Sebastian dijo...

Con respecto al video es evidente que tanto la indicación como la realización del tratamiento no fue la adecuada.

Lucía dijo...

Creo que los fracasos son una oportunidad de aprendizaje. Honestamente creo que quién dice que nunca ha fracasado miente, ha tenido poca experiencia clínica, casos de baja complejidad o simplemente mucha suerte. Es importante aprender de nuestros errores para procurar no volver a cometerlos en el futuro y ser de esa forma mejores profesionales.

gonzalo de la fuente alvarez dijo...

Debemos aconsejar al paciente sobre lo que debe realizar para mejorar su salud bucal, pero sin menospreciar el trabajo del otro colega, porque no sabemos en realidad bajo que situaciones él hizo un determinado tratamiento.

Fran Díaz dijo...

Claramente no debemos desprestigiar a nuestros colegas ni a nuestra profesión como dice la Poli, pero hay ocasiones en que los tratamientos fallan y los pacientes buscan respuestas, es aqui donde debemos ser capaces de ser honestos y ponernos en su lugar, claramente en el video aparte de la mala indicación hay una mala ejecución, el exceso de cemento indica que no hubo un buen anclaje de la protesis, el crecimiento gingival nos indica que no se respetó la terminación cervical (salud periodontal), por tanto en esta situación creo que es ético decirle al paciente las razones de la falla. Pero recalcar siempre que también es responsablidad del paciente el mantener una buena higiene (restos de comida que habian) y asistir a controles.