La frecuencia de los controles post tratamiento será determinada, según el enfoque de riesgo, de acuerdo al criterio que se utilice durante su evaluación inicial. La frecuencia con que comúnmente se cita a controles a los pacientes depende mucho del tipo de paciente, sus características sistémicas y su estado bucal (COPD, acumulación de PB, riesgo cariogénico según dieta u otros indicadores), donde se usa por ejemplo, el programa cariogram, el cual evalúa el riesgo cariogénico de cada paciente y de acuerdo a él, el odontólogo puede estimar la frecuencia de controles odontológicos posteriores. El Cariograma sólo expresa el riesgo global de caries. No tiene en cuenta problemas como la fractura de dientes u obturaciones, o las alteraciones de color que pueden requerir nuevas obturaciones.[1]
Existen también flujogramas que nos permiten, de acuerdo a determinados criterios como son la presencia de lesiones de caries activas, el índice de placa y la presencia de tártaro, estimar de forma rápida y sencilla la frecuencia de los controles como se muestra en el siguiente diagrama.[2]
Este IMI fue creado con el propósito de contar con una herramienta útil en la valoración objetiva de la salud oral de las personas que vuelven a examen de control una vez terminado el tratamiento integral y está diseñado en base a subíndices para que de esta forma sea simple, práctico, de fácil aplicación y que provea datos significativos.
Este índice evalúa 5 aspectos (subíndices):
• Periodoncia
• Restauración
• Endodoncia
• Higiene oral
• ATM
A cada una de las áreas se le asignan tres opciones: 1, 2 y 3, donde:
Ø 1 à representa una condición buena o aceptable
| Periodoncia | Sacos de hasta 4 mm |
| Restauración | Adaptación estética y morfofunción aceptables |
| Endodoncia | Ausencia de signos y síntomas de alteración pulpar o periapical |
| Higiene oral | Índice de placa menor o igual a 20% de superficies |
| ATM | Sin signos ni síntomas de disfunción articular |
Ø 2 à una condición regular
| Periodoncia | Sacos de hasta 5 o 6 mm |
| Restauración | Adaptación aceptable alteración en la estética o morfofunción |
| Endodoncia | Presencia de signos o síntomas de alteración pulpar o periapical en dientes sin tratamiento endodontico previo |
| Higiene oral | De 21 a 50% de superficies |
| ATM | Con signos pero sin síntomas de disfunción articular |
Ø 3 à una condición deficiente
| Periodoncia | Sacos de más de 6 mm |
| Restauración | Adaptación inaceptable sin importar los demás criterios de evaluación. |
| Endodoncia | Presencia de signos o síntomas de alteración pulpar o periapical en dientes con tratamiento endodontico previo |
| Higiene oral | Más de 50% de superficies |
| ATM | Con signos y síntomas de disfunción articular |
Además a cada área se asigna un coeficiente de multiplicación, de la siguiente manera: periodoncia (P): 10, restauración (R): 10, endodoncia (E): 3, higiene oral (H): 21 y ATM (A): 3.
Al multiplicar el valor obtenido para cada subíndice por su coeficiente respectivo se obtiene el porcentaje que corresponde a cada área, y la suma de estos porcentajes define el tipo de paciente de la siguiente forma:
ü Paciente tipo I: < 36%
ü Paciente tipo II: 37%-53%
ü Paciente tipo III: 54%-76%
ü Paciente tipo IV: > 76%
En base a la clasificación obtenida, según el índice de mantenimiento integral (IMI) para pacientes adultos en odontología, se sugiere el intervalo de las citas de control para cada paciente de la siguiente manera:
ü Paciente tipo I: entre 6 y 12 meses
ü Paciente tipo II: cada 4 meses
ü Paciente tipo III: cada 3 meses
ü Paciente tipo IV: entre 30 y 45 días
[1] Bratthall, D; Hänser Petersson, G; Stjernswärd, JR. Cariogram, Manual. Internet version 2.01. 2004. Pp, 1-51.
[2] Agudelo, C; Rodriguez, M. Guía 7: Guía para la Protección específica de la caries y la enfermedad gingival. Pp, 380-415.
[3] Alvarado, G; Betancourt, D; Vallejo, D. Un índice de mantenimiento integral para pacientes adultos en odontología. Colombia Médica vol.32. 2001. Pp. 133-136.
1 comentario:
Creo que es conveniente ir reevaluando el riesgo durante los controles. Es importante considerar que el riesgo puede ir variando con el tiempo, tanto para mejor como para peor, lo que incidirá directamente en la frecuencia que debemos realizar nuestros controles.
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