El pronóstico es la predicción de la duración, curso y terminación de una enfermedad, con tratamiento o sin él; debe determinarse después de hacer el diagnóstico y antes de iniciar el tratamiento.[1]
La experiencia clínica influye de manera tanto consiente como inconsciente en nuestros pronósticos, ya que evocamos a nuestros éxitos y/ fracasos pasados tanto para confeccionar nuestros diagnósticos, planes de tratamiento y pronósticos.
La asignación del pronóstico se ha hecho durante muchísimo tiempo de manera subjetiva según la opinión del experto tratante; porque aunque los textos clásicos suelen nombrar un conjunto de variables que influencian el pronóstico, cada lector según su experiencia personal interpreta y le da valor diferente a cada una de ellas.[1]
En la actualidad la odontología basada en evidencia nos entrega herramientas para que en vez de basar nuestros diagnósticos, plan de tratamiento y pronósticos en la experiencia clínica y opinión de expertos lo hagamos en base a la última y más confiable evidencia disponible.
Dentro de los postulados de la odontología basada en evidencia encontramos que la experiencia clínica y el desarrollo de los instintos clínico (particularmente los referidos al diagnóstico) constituyen una parte decisiva para llegar a ser un profesional competente. Sin embargo, es preciso ser cauteloso en la interpretación de la información deducida de la experiencia clínica y de la intuición, la que en ocasiones, es engañosa.[2]
La idea tradicional de experiencia clínica dada por la capacidad de valorar o medir el estado clínico del paciente, conseguir el diagnóstico y el pronóstico y saber cómo administrar un tratamiento, requiere ahora de otras herramientas y mayor conocimiento ante tantas opciones disponibles.[3]
Podemos concluir entonces que si bien la experiencia clínica influye en nuestro pronóstico no debe constituir un sesgo, hay que tener en consideración que cada caso clínico es único y utilizar toda la evidencia disponible que esté a nuestro alcance para confeccionar nuestro pronóstico de manera más certera.
[1] Botero L, Vélez M, Alvear F. Factores de Pronóstico en Periodoncia. Revista Facultad de Odontología Universidad de Antioquia. 2008; 19 (2) 69-79.
http://aprendeenlinea.udea.edu.co/revistas/index.php/odont/article/view/2230/1800
[2] Uribe S. ¿Qué es la Odontología Basada en Evidencia? Revista Facultad de Odontología Universidad de Valparaíso;2(4):281-7, oct. 2000.
[3] Carrasco A, Brignardello R. Odontología Basada en Evidencia. Revista Dental de Chile. 2008; 99 (2) 32-37.
http://www.revistadentaldechile.cl/temas_ago08/PDF%20NOV%2007/Evidencia.pdf
3 comentarios:
en mi opinión la experiencia clinica del odontólogo es determinante en el pronostico que tendrá la rehabilitación ya que a medida que se va adquiriendo más práctica en general se desarrolla un mejor trabajo, con menos imperfecciones, lo que se manifiesta en una mayor duración y calidad de los tratamientos.
Muchos pacientes reaccionan de manera distinta a distintos tratamientos y muchas veces sólo la experiencia clínica y el manejo con los pacientes nos da la sabiduría de cómo reaccionar. Sin embargo, hoy en día, la globalización y el acceso a Internet han posibilitado que los pacientes estén mejor informados. Preguntan sobre temas específicos y consultan a sus tratantes acerca de reportajes que han escuchado, por lo que tener un sustento científico que nos avale en nuestras decisiones se hace muy importante.
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